A MI HERMANA

Tristeza y pena,

eso es lo que nos has dejado,

si tu eras muy joven

para marcharte de nuestro lado.

En plena juventud,

cuando te quedaba tanto por hacer,

tu vida se acabó

y no viste el atardecer.

Te salieron alas

y echaste a volar,

con lo mucho que te queriamos,

no te pudimos sujetar.

Ahora solo nos quedan lágrimas,

es lo poco que nos consuela

pero ni eso nos quita,

el pasar noches en vela.

Al subir hacia el cielo,

quizás con una estrella estés jugando,

dile que ilumine a tu familia,

que siempre te está recordando.