A MI HIJO
No habia palabras para expresar mi dicha
cuando supe que venias al mundo,
te sentí crecer en mi vientre
y me llenaba de un gozo profundo.

Esperabamos impacientes tu llegada
y tu no tenias prisa en nacer,
todo el mundo estaba tranquilo,
cuando tu te sentias desfallecer.

Dormida como estaba, no te oí llorar,
mi hijo no lo ví, cuando desperté,
solo había tristeza y malestar
y yo solo te queria conocer.

Solito, te aferrabas a la vida,
y tu madre no podia abrazarte,
que se me quedaba el alma partida,
cada vez que iba a visitarte.

Al mes pude cogerte en mis brazos,
y darte todo mi cariño,
con la alegria que es tener un hijo
y yo no pude consolar a mi niño.