Huyes de tu pueblo, de tu patria,
donde todo es hambre y miseria,
donde nadie vive con felicidad
y solo existe una triste tragedia.
Atras dejas a tu madre llorando,
porque su hijo se echa al mar,
ella sabe que puede perderte,
si no corres la suerte de llegar.
Maldito gobierno que no prospera,
y su gente no tiene para comer,
a ver quien tiene la fortaleza,
de querer sobrevivir y no poder.
Valientes hombres, que huyen de un hogar,
para encontrarse las estrellas como techo,
pasando por todas las penurias
y hacerse hombres de provecho.
Si tienen suerte encontraran trabajo,
o se conformarán con un trozo de pan,
con las lagrimas surcando sus ojos,
pensando en un mañana igual.