Querida hija mía: hoy quiero que sepas,
cosas que siento en mi corazón,
y que las guardes como un tesoro,
para que siempre me recuerdes con ilusión.
Deseaba mucho tener una niña,
para así sentirte cerca de mí,
por eso que dicen de las mujeres,
que tienen más amor para compartir.
Mi dulce hija que va creciendo
y sin darme cuenta se hace mujer,
con todos los peligros que hay acechando,
pronto no te podré retener.
Tu madre siempre está preocupada,
para que siempre vayas por buen camino,
buenas enseñanzas si has aprendido,
ahora será lo que quiera el destino.
Cuando seas madre comprenderás,
que son pocos los consejos que te doy,
tu tambien protegerás a tus hijos
y serás tan cariñosa como yo soy.
Te deseo suerte en la vida,
para que siempre seas feliz,
y nunca te olvides de esta mujer
que hizo que tu alma empezara a vivir.