Te busco en el interior de mi sentido,
extasiada, llenandome de vitalidad,
bulles, haciendome palpitar,
con ansia, rompiendo mis barreras.

Tu aplacas mi fuego sediento,
prudentemente, con toda tu hospitalidad,
agasajando cada palmo de mi piel,
con tesón, como tantas  veces quieras.

Centellean tus ojos al observarme,
mudos, pero diciendo muchas verdades,
los conozco tan intimamente,
que su franqueza no sabe mentir.

Tus labios tienen la gentileza,
de saber, con cuanto anhelo,
estoy aguardando que me sorprendas,
de los deseos que nos faltan por descubrir.

En la madurez que nos da la prudencia,
alardeamos de un sentimiento íntegro,
donde jamás habrá nada que perturbe,
la plácida sensación,
que nos dá la experiencia.
TE BUSCO EN MI INTERIOR