SAN ANTONIO

He soñado con ilusión un poema
que el amor me ha regalado.
He imaginado un San Antonio
que cuida de la playa y del campo
y nos da a la gente todo su legado.

Las lágrimas recogidas entre
los sufridos hombres de la mar,
riegan nuestros huertos,
el sol que acaricia tu mirada,
madura nuestros frutos frescos.

He soñado un San Antonio que nos agrada
que esparce su vision hacia el oceano
y  se recoge cada tarde en nuestras tierras,
que está lleno de verdadera alegria
y bendice nuestra humilde morada.

Escucho tus voces de ánimo,
al oido de quienes te portan, con esmero.
Siento tus fuertes brazos,
que son el apoyo de tu gente
y noto con orgullo como proteges
a tus nobles y serviciales costaleros.

Bailando sobre el hombro de mujeres,
te sigue la Virgen Inmaculada,
al són de trompetas y tambores,
lleva una mírada suplicante
¡Nadie hundirá a  estos pobres labradores¡

Un año más ,veneramos tu memoria,
rindiéndonos ante tus pies,
esperando recordar con serenidad a los ausentes,
que nunca deberíamos de olvidar:
Todos tus hijos que fueron del Puente..
y que ya nunca volverán.