Cuando más me ahogaba,
tu me tendias tus brazos,
estaba naufragando hacia la deriva,
necesitaba tan solo salir del abismo,
donde las olas me mareaban.

Casi alcanzaba tus manos
y las soltaba de nuevo,
resbalaban de tanto miedo,
querian asirse pero temblaban,
para hundirse alli mismo.

Yo queria abrir mis ojos,
mostrando sobrevivir con empeño,
pero alguien tiraba , ahogandome,
regalandome su más tierna sonrisa,
venciendome y haciendose mi dueño.

Mi alma debia permanecer dormida,
muriendo , con una alegria falsa,
callada, donde nadie perturbe mi sueño,
donde no puedan ver las miradas,
ni mi sangre palpite escondida.

Con paciencia tuve mucho que aprender,
desatando poco a poco ese nudo,
hasta que mis pesadas cadenas,
se fueron soltando a la luz
y supieron que tenia mucho que ver.
COGE MIS MANOS