La flor de mi jardín
La flor más afligida de mi jardín,
era la que jamás se humedeció,
las lágrimas que cayeron sobre ella,
eran lágrimas tan saladas,
que solo le sirvieron para sufrír.

Sus pétalos estaban marchitos,
le faltaba calmar la sed de sus poros,
que hicieran brotar su savia,
bullendo alocadamente por sus tallos
y llegando a todos sus recodos.

Dime tu , porqué, le tapabas la lúz,
cuando ella en tinieblas vivía,
porqué, le quitabas el aire,
cuando ella se axfisiaba,
porqué, atrapada en tu carcel,
la dejabas morir en lenta agonía.

Jardinero , no supiste cuidarla,
que mi más hermosa flor,
necesitaba de todos tus caricias,
era una especie tan delicada,
que una igual no podrás cultivarla.

Un día , con el rocío de mis besos,
comenzó a reír y despertar
y mi flor se sintió mujer,
alegrando al mundo con su color
y colmando su vida de placidéz.