Mar bravío , que danzas con furia,
arranca de mi esta pena,
llevatela envuelta en tu espuma
y vuelve a soltarla en la roca,
revolviendola con la fina arena.

Mis lágrimas tienen tu sabor,
acercaté a mí y llevatelas,
que ya no quiero llorar más,
acaricia mi rostro, refrescandolo,
arrastrando con furia todo mi dolor.

Necesito que me prestes  tu fortaleza,
ayudandome a blindar mi corazón,
se encuentra tan lleno de heridas,
que no para de bregar,
buscando la paz en su interior.

Mar, no me llames más,
no quieras recostarme en tu lecho,
aunque las fuerzas ya se agotaron,
aún me queda vigor para andar
y sensaciones que palpitar en mi pecho.
Mar bravío