Cerré mis ojos lentamente,
haciendote realidad en mi sueño,
donde no tenias miedo del mundo,
donde tu pecho se mecia ,
con tu respiración en silencio.

Mis manos atrevidas , navegaron en tu cuerpo,
quedando abandonadas en tu rostro,
con una ternura inexplicable,
mi boca sedienta, derrochando besos,
fué tan hermoso esto que siento...

Me refugié en tus brazos,
cobijado entre tanta soledad,
abrasando de dicha mis entrañas,
suplicando un poco de amor,
en estos momentos tan escasos.

Dímelo tú, mujer, si puedo soñar,
si puedo conformarme con esta quimera,
si me dejas , al menos que invente,
estas fantasias tan plenas,
que hacen a mi mente volar.

Si te ofendo , perdoname mujer,
pero no soy dueño de mis actos,
es algo que no se controlar,
quizás sea que deseo tanto ,
lo que nunca podré lograr.

Dormí para soñarte