Van muriendo lentamente mis esperanzas,
tus palabras se extravian silenciosas,
mi felicidad se torna triste,
ahogandome esa angustia tan cansada,
mi poesia se convierte en prosa.

Mis sollozos no se pueden describir,
la tinta de mis lágrimas es tan amarga,
que hasta el más resistente papel,
no quiere retener ese sufrimiento,
que a las entrañas de mi alma desgarra.

Yo quise ser mariposa para danzar,
llevandote con mis labios besos de nectar,
acariciando tu rostro de terciopelo,
enredando mis dedos en tus suaves cabellos
y hasta mis alas me tuve que cortar.

Tus promesas fueron ilusiones vanas,
mi sentir fue tan transparente,
dejando al aire mi interior desnudo,
abierta a cualquier sentimiento infinito,
mostrando mi  caricia más complaciente.

Desfallezco de dolor al marcharte,
mis brazos cansados no supieron acunarte,
esa sensación de sangre alborotada,
jamás volveré a sentirla en mi ,
contigo te llevas mi vida desesperada.

Amor perdido